LAS TRADICIONES TAMBIÉN ADMITEN INVITACIONES

La historia del marcaje está muy ligada a la utilización de los animales como una parte esencial de la evolución humana. El hecho de marcar el ganado con un hierro candente para identificar la propiedad comienza a extenderse, como algo habitual, con los antiguos egipcios. Aunque existen evidencias de que esto ya se venía haciendo desde la prehistoria.

Actualmente en algunas tribus del planeta continúan haciéndolo de forma similar, desde tiempo inmemoriable. En nuestra casa el día que toca marcar es todo un ritual, una magnífica liturgia del campo donde quienes vienen a ayudar se quedan a comer tras las tareas que van desde encender el fuego a preparar todos los utensilios, tijeras, gindaletas, cepillaos, cremas y unguentos para las “curas” etc…

En la yeguada es un día muy especial donde se refuerzan muchas de las ideas y sentimientos que nos impulsan a seguir criando. Somos conscientes de que pasan por nuestras manos otra generación de potros, con la misma ilusión que cuando comenzamos a ser ganaderos y donde el denominador común es identificar a quienes nacieron no solo para ser útiles en alguna disciplina sino sobretodo para ser amados y transmitir la esencia de lo que nos identifica de los demás.

Con relación a este proceso general se continuó haciendo a lo largo de los siglos, entre otros lugares en la antigua roma donde era algo muy común y no solo servía para reclamar el derecho a la titularidad del animal, sino para que este pudiera pastar libremente por las tierras que su dueño tuviera dedicadas a este fin.

Actualmente está tradición se mantiene como algo que además sostiene el simbolismo de una estirpe que ha sido criada bajo unos criterios de selección, determinados por el ganadero poseedor del hierro en cuestión.
En nuestro caso patentamos este diseño con la figura de un tulipán encerado en un círculo que a su vez está coronado por una cruz.

Éramos muy jóvenes pues casi hace 40 años de esto, aunque en la historia de las ganaderías el tiempo es algo mucho más lento y por eso es tan importante el relevo generacional , a la hora de dar continuidad al proyecto que te puede perpetuar.

Nosotros , hace apenas una década incorporamos a nuestras yeguas de vientre pura raza españoles otra nueva adquisición. Una potra Hannoveriana, comprada en la subasta de élite de Verden. Después para resaltar este hecho hicimos el infotipo del hierro y lo paténtanos junto con la marca @spainhorsess y no solo para marcar los potros como tal sino buscando otros horizontes, donde la incorporación de

nuestra hija Mayte y la de Javi, como jinetes, nos darían las claves de en este nuevo camino.

Aquí os dejo este pequeño esquema publicitario con sus contactos por si queréis hablar con ellos y preguntar por la compra de algún ejemplar o si necesitáis alguna gestión por parte de ellos.

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