Gabriel, el otro Pescador

Pensar que de sus manos brotaban “pececillos” nos había colmado de esperanza.
Saber que sus infantiles dedos gozaban del flujo del mar, coloreando escamas de luz y amor, nos hacía pensar que este pequeño capitán era invencible. Aupando los azules deseos de un niño, a esa misma inmensidad del cielo donde todo es verso.
Tremenda impotencia al despertarnos, ahogando la sonrisa de Gabriel en cada uno de nosotros…
No es fácil adentrarse en las aguas de la desesperación y mucho menos sin fe, quizás agarrarse a este escudo sea la única solución para no caer en el abismo de esta locura.

La extinción de su latido ha dejado una morada estela de fríos y silencios, en unos labios donde tanto quedaba por decir….

La vida es mucho mas…
Nadie tiene derecho a secuestra el tiempo vivido, sabiendo que siempre es poco para hacer “nadar” los sueños como un pez.
La vida no es de nadie, solo de Dios, ni los padres podemos decidir sobre la resonante cercanía de la sangre. El bullicio de los llantos y las risas de un bebé son el mensaje de la entrega al mundo de un inconfundible fruto del amor, en toda la plenitud.
Que la vida es algo más lo descubrimos al final del viaje pero habría que tomar conciencia cuando se inicia este litúrgico tránsito.

Los hombres debemos preservar este mandato con toda la contundencia de la ley, no es lícito quebrantar estas normas. Robar el paisaje de los sentimientos, matando, debe tener un precio muy alto para no desvirtuar el código natural del mundo. No se puede arrebatar este derecho fundamental de los inocentes, como si nada….como si la vida no tubería su propio valor en manos de asesinos. Nuestros brazos y nuestras voces deben alzarse por encima de los que silencian esto en busca de votos. Existe un punto de moralidad en nuestra condición humana que nos dicta nuestra conciencia y todos sabemos lo que significa la protección del derecho a vivir.

Gabriel significa la fuerza de Dios y esta reveladora frase debiera ser un canto de libertad, un cometa de colores, en forma de pez que se alce sobre el luto de un niño, pidiendo solo JUSTICIA.
Alguien debe decirles a nuestros amados muertos que no renunciamos al reencuentro de sus almas con nuestros sentimientos, ambos son eternos….

 ¡ Prisión Permanente Revisable !

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Comentarios

Gabriel, el otro Pescador — 1 comentario

  1. Uf!!!!Un texto lleno de una emoción a lágrima viva.
    Mi lectura de los hechos, que este angel ha salvado y ha hecho ver lo que era la pareja de su padre. Y que se abra el caso por la perdida de su propia hija. Yo al menos creo en la Ley de Causa y Efecto. Besos Amigo

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